
El 16 de abril tuvo lugar el acto en el que fue entregada a D. Guillermo Santacruz Sánchez de Rojas la medalla de Académico Honorario Supernumerario, máximo rango de cuantos recogen los estatutos de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
Este reconocimiento, que solo han recibido cinco personas a lo largo de la historia de la institución (José Miranda, Fernando Dorado, José Carlos Gómez-Menor y Félix del Valle, además de Santacruz), es un tributo a la larga trayectoria de D. Guillermo, que accedió a la academia como numerario en 1968, ostentando hasta la fecha el primer puesto en el escalafón de antigüedad como académico a lo largo de nuestra historia.
Guillermo Santacruz nació en Mora en 1930. Es Doctor Arquitecto e Ingeniero Técnico de Electricidad.
Ex-Profesor en la Escuela Técnica Superior de Arquitectos Industriales, fue durante décadas Arquitecto Municipal de Toledo, desde 1963. En esos años, tuvo una participación esencial en la transformaci´ón de la ciudad en los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia.
Importantes edificios de la ciudad llevan su firma, como las oficinas principales de los bancos Bilbao, Santander y Toledo; el edificio de la Cámara Oficial de Comercio e Industria; la Sede Central de la Caja Rural; la Sede Central de la Caja de Toledo y su Centro Informático; o el estadio municipal Salto del Caballo.
Ha realizado también trabajos de investigación arquitectónica y arqueológica, rescatando abundantes restos fósiles entre los que destaca la Cabeza del Elephas trogonteri expuesto en el Museo de Santa Cruz y la puerta mudéjar hallada en el ayuntamiento.
Durante sus más de cincuenta años como académico de la RABACHT, Guillermo Santacruz ha realizado numerosos informes, artículos y mociones sobre temas que han ido desde la situación de los conventos toledanos hasta el Plan General de Ordenación Urbana de 1986, pasando por su gran interés por la pintura del Greco Vista y plano de Toledo. Del mismo modo, es un incansable escritor, con diversas obras publicadas, y durante muchos años fue también articulista en prestigiosos diarios como ABC.
Su legado se complementa con la valiosa donación a la Real Academia de las numerosas grabaciones en vídeo que él mismo realizó con tomavistas Súper 8 en los años 60, 70 y 80, digitalizadas recientemente e incorporadas a la Filmoteca Histórica Toledana por su enorme interés documental, testigo de multitud de actos, obras y transformaciones urbanas de la ciudad en aquellos años.
Con su acceso al rango de Académico Honorario Supernumerario, cesa como académico numerario y próximamente se anunciará la convocatoria para la plaza que deja vacante.
La Real Academia desea hacer público el inmenso agradecimiento a D. Guillermo por su trabajo durante tantos años y el orgullo por poder seguir contando con él a partir de ahora en su condición de honorario supernumerario.
¡Felicidades y gracias, querido Guillermo!




